El camino del bambú: cinco minutos de verdad, y cómo hacer que valgan la pena
Un sendero recto entre cañas de bambú gigantes que se cierran por encima. Es una de las imágenes de Japón y hay que decir dos cosas antes de que vayas: es corto y está lleno.
Corto de verdad: se cruza andando en cinco o diez minutos. No es un bosque para perderse: es un tramo de camino.
Y lleno de verdad: a media mañana es un pasillo de gente en fila.
Con eso sobre la mesa, cómo se disfruta:
- A primera hora de la mañana. Es la única forma. Con luz baja, la caña filtra el sol en verde y el sitio hace exactamente lo que promete.
- Escucha. El bambú suena: cruje y golpea con el viento. Es un sonido que está catalogado en Japón como paisaje sonoro a conservar, y si vas con gente alrededor no lo vas a oír.
- No pierdas la mañana solo en esto. El bambú es la excusa; el día bueno está en el templo de al lado, en el río y en la montaña de los monos.
Lo que hay que saber para no sentirse estafado: la foto que has visto está hecha antes de que amanezca del todo y con teleobjetivo. No hay ningún ángulo en el que ese camino esté vacío a las once de la mañana.
Gratis y sin horario - es una calle pública.
Con niños funciona, porque es corto y tiene algo de pasadizo.