A pie y en bici: la cuadrícula de Manhattan es un mapa que se lleva en la cabeza
Nueva York se anda. Es la ciudad grande más fácil de recorrer a pie del mundo, y la razón es la cuadrícula.
Cómo funciona el mapa de Manhattan, y con esto ya no te pierdes:
- Las calles numeradas van de este a oeste y crecen hacia el norte. La calle 42 está al sur de la 59, y la 59 al sur de la 96.
- Las avenidas van de norte a sur y se numeran de este a oeste: la Primera está al este, la Duodécima al oeste. La Quinta Avenida parte la isla en este y oeste, y por eso una dirección lleva East o West.
- Veinte manzanas numeradas son aproximadamente un kilómetro, y se andan en unos veinte minutos. Las manzanas entre avenidas son bastante más largas que las que hay entre calles: cruzar la isla de lado a lado cansa más de lo que parece en el mapa.
- Por debajo de la calle 14 la cuadrícula desaparece. El Village, SoHo y el sur son calles con nombre y trazado torcido, y ahí sí hay que mirar el mapa.
Dos costumbres de acera que aquí son norma social:
- Se camina por la derecha, rápido y sin pararse en seco. Si necesitas mirar el móvil, apártate.
- Se cruza en cuanto no viene nadie, aunque el semáforo esté en rojo. Lo hace todo el mundo. Ten cuidado igual: los coches que giran tienen luz verde a la vez que tú.
La bicicleta:
- Hay un sistema público de bicicletas compartidas con estaciones por toda la ciudad, con bicis normales y eléctricas. Se paga por trayecto o por abono de día o de varios días; la modalidad que compensa depende de cuántos días estés, y el precio se mira en el momento en su propia aplicación.
- El casco no viene con la bici y no es obligatorio para adultos. Piénsalo si vas a circular por calzada.
- Los carriles buenos están junto al agua. El del Hudson recorre la isla entera casi sin cruces y es el mejor paseo en bici de la ciudad.
- Circular por avenida en Manhattan no es para cualquiera: hay carril bici en muchas, pero también furgonetas parando en doble fila y repartidores en moto eléctrica muy rápidos y a veces en contra dirección.
- La bici se puede subir al metro fuera de hora punta, lo que abre planes como bajar en bici a las playas del sur y volver en tren.
Y la advertencia sobre el coche, dicha una vez: no alquiles coche para moverte por la ciudad. Aparcar es caro y difícil, el tráfico es de los peores del país y hay un peaje por entrar conduciendo en la zona sur de Manhattan. El importe y las condiciones de ese peaje van en la ficha de país, apartado de conducir, con su fuente. Un coche aquí es un estorbo con factura; solo tiene sentido para salir de la ciudad.