Comer con alergia, con dieta o con el estómago tocado: lo que hay que preparar desde España
Este bloque va de lo que hay que dejar resuelto antes de salir, porque aquí se resuelve mal sobre la marcha.
Lo primero, y es lo que más pesa: la asistencia médica en Perú es de pago para los turistas. El Ministerio de Asuntos Exteriores lo dice así - la atención en clínicas y hospitales es «adecuada, especialmente en Lima, pero de pago para los turistas» - y recuerda que «las prestaciones de la Seguridad Social no operan en el extranjero, salvo en determinados países de la Unión Europea». Perú no es uno de ellos. Recomienda contar con «un seguro médico de viaje lo más amplio posible». Con una alergia seria, eso no es un consejo: es el requisito.
Lo que hay que llevar de casa:
- Tu medicación, en la cabina y en su envase original, con la receta o el informe. Nunca solo en la maleta facturada.
- Si llevas autoinyector de adrenalina, dos, y que alguien de tu grupo sepa usarlo.
- Una tarjeta escrita en español claro con tu alergia, qué no puedes tomar y qué hacer si pasa algo. Aquí tienes una ventaja enorme respecto a otros destinos de esta guía: el idioma es el tuyo. Se explica con palabras, no con dibujos.
- Y el número de tu seguro, apuntado fuera del móvil.
Sobre etiquetado, esta guía es honesta: no afirmamos nada. No hemos comprobado qué obliga a declarar la normativa peruana, y decírtelo de memoria sería peor que no decir nada. Pregunta siempre, en cada sitio, y no te fíes de una etiqueta.
Lo práctico, por restricción:
- Vegetariano y vegano: más fácil de lo que parece. Papa, quinua, maíz, verdura, legumbre y aguacate son la base de la cocina. El truco está en los caldos: muchas sopas y muchos guisos llevan fondo de carne aunque el plato parezca de verdura. Pregunta por el caldo, no por el plato.
- Sin gluten: la papa, el maíz y la quinua juegan a favor. Cuidado con las sopas espesadas, con los rebozados y con la cerveza.
- Frutos secos y cacahuete: aparecen en salsas y en postres. Pregunta siempre.
- Lactosa: el queso fresco andino está en todas partes, y en muchos platos no se ve.
Con niños: la comida de aquí les suele gustar -papa, pollo, arroz, sopa- y hay carta infantil en cualquier sitio del centro. Lo que hay que vigilar no es el menú, es el picante y el hielo.
Y las tres cautelas de estómago del destino, que valen para todo el mundo y no solo para quien tiene restricciones: agua embotellada siempre, incluida la de lavarse los dientes; prudencia con lo crudo, con lo lavado y con el zumo con hielo los primeros días; y comida ligera el día de la llegada, que es lo que recomienda la propia autoridad sanitaria peruana para la altura. Una intoxicación aquí no arruina una comida: arruina el día de Machu Picchu, que tiene fecha y hora y no se recupera.
Comprobado con fuente oficial. MAEC · Embajada de España en Perú - Recomendaciones de viaje (sanidad, seguro y asistencia) (25 de agosto de 2026)