Los 10 destinos abiertos

el norte de Marruecos · 6 apartados

Si algo sale mal en el norte de Marruecos

Llueve, está cerrado, hay demasiada gente o alguien se pone malo. Qué se hace en cada caso, escrito antes de que pase.

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Alguien se ha puesto malo del estómago

Pasa, y casi siempre es leve. El propio Ministerio de Asuntos Exteriores recomienda llevar antidiarreicos de casa, así que no es mala suerte: es previsible.

Lo que hay que hacer:

  • Hidratar. Agua embotellada a sorbos y suero oral, que se compra en cualquier farmacia. Es lo que de verdad importa.
  • Comer blando y poco: pan, arroz, plátano. Nada de fritos ni de lácteos un par de días.
  • Las farmacias funcionan muy bien en Marruecos, están por todas partes y el farmacéutico suele hablar francés y a menudo español. Muchos medicamentos que en España necesitan receta se dan directamente allí.

Cuándo dejar de esperar y buscar médico: fiebre alta, sangre, vómitos que impiden beber, o más de dos o tres días sin mejorar. En las ciudades hay clínicas privadas que atienden rápido y bien. Llama primero a tu seguro de viaje: te dirán a dónde ir y, sobre todo, quién paga.

El detalle que se olvida: ten el número de asistencia del seguro en papel, no solo en el móvil. Y guarda todas las facturas y recetas: sin ellas no hay reembolso.

Cómo se salva el día: no lo salves. Un día tirado en el alojamiento y al siguiente el viaje sigue. Forzar la marcha es lo que convierte un día malo en tres.

El autocar que necesitabas está lleno (o no se vende todavía)

Es el plan B más importante de este destino, porque es el único que puede hacerte perder un vuelo.

Primero, distingue dos cosas que parecen la misma:

  • «No hay resultados» meses antes no significa que no haya autocar: significa que aún no está a la venta. El horizonte de venta es de unos catorce días y no es uniforme por ruta. Vuelve a mirar cada pocos días.
  • «No quedan plazas» sí es lo que parece. Ahí hay que moverse.

Alternativas reales, por orden:

  1. Otra salida del mismo día. En los trayectos principales hay varias.
  2. Otra compañía. CTM no es la única que hace estas rutas; hay operadores locales que venden en la propia estación y no por internet.
  3. Grand taxi. Sale cuando se llena; se paga por plaza y se pueden comprar las que faltan para salir ya. Es la solución rápida y cuesta bastante más.
  4. Taxi privado hasta el aeropuerto, negociando el precio total antes de subir. Es la solución cara, y en un día de vuelo es dinero bien gastado.

La prevención que evita todo esto: compra el trayecto crítico -el que enlaza con tu vuelo o tu ferry- en cuanto se abra a la venta, y deja para después los trayectos del medio del viaje.

Es viernes al mediodía y está todo cerrado

El viernes es el día de la oración comunitaria y a mediodía buena parte del comercio cierra un par de horas. En Tetuán y en las medinas más tradicionales se nota mucho; en las zonas turísticas de Tánger, menos.

No es una anécdota: si habías planeado justo eso para el viernes al mediodía, se te cae la mañana.

Cómo se resuelve:

  • Mueve la medina al viernes por la tarde, que además es cuando revive con más ambiente del habitual.
  • El viernes es el día del cuscús, la comida familiar de la semana. Muchos restaurantes lo tienen solo ese día - es el mejor momento de la semana para pedirlo.
  • Aprovecha para lo que no cierra: paseo marítimo, playa, un parque, un trayecto entre ciudades.
  • Los museos suelen mantener su horario, aunque conviene confirmarlo.

Y la regla general del viaje: planifica los trayectos entre ciudades y las visitas grandes de lunes a jueves, y deja el viernes para lo flexible.

Si llueve en Tánger o Tetuán

El norte llueve, y en invierno llueve de verdad: es la parte más húmeda de Marruecos. La buena noticia es que las medinas tienen muchos tramos cubiertos y que la lluvia aquí suele venir en frentes que pasan, no en días enteros de agua.

Lo que funciona con lluvia:

  • Los museos y las casas-museo, que en Tánger y Tetuán son pequeños, baratos y casi vacíos.
  • Los zocos cubiertos: buena parte de la medina de Tetuán se recorre sin mojarse.
  • Un hammam. Es el plan perfecto de día de lluvia y nadie lo piensa.
  • Cafetear. Aquí no es matar el tiempo: es lo que hace la ciudad.

Lo que hay que evitar: las cuestas empedradas y los miradores. El suelo de las medinas resbala mucho mojado y la vista no se ve.

Y un apunte de equipaje: con viento atlántico, chubasquero con capucha antes que paraguas.

Tu viaje cae en Ramadán

No es un problema, pero es otro viaje, y conviene saberlo antes de llegar y no el primer día.

Qué cambia:

  • Muchos restaurantes no abren de día, sobre todo fuera de las zonas turísticas. Los hoteles y los riads sí dan de comer.
  • Los horarios se descolocan: por la mañana la ciudad va lenta y por la tarde, según se acerca la puesta de sol, hay prisa en la calle.
  • Al ponerse el sol todo se para para la comida que rompe el ayuno. Es el momento más tranquilo del día en la calle - y el peor para intentar coger un taxi.
  • Después, la ciudad se enciende: las medinas están más vivas de noche que en todo el año, con las familias fuera hasta tarde.

Cómo se aprovecha en vez de sufrirlo:

  • Come en el alojamiento o compra en tiendas para el mediodía.
  • Cena tarde y sal de noche: es cuando pasa todo.
  • No comas, bebas ni fumes en la calle a la vista durante el día. Nadie te va a decir nada, pero es una falta de respeto evidente.
  • Reserva los trayectos largos para media mañana, no para el final de la tarde.

Las fechas se mueven cada año unos once días, así que compruébalas para tus fechas concretas.

Si llueve en Chefchaouen y se cae la caminata

En la montaña la lluvia no es solo incomodidad: cambia el terreno. El caudal de los ríos del valle sube deprisa, las rocas junto al agua se vuelven peligrosas y algunos pasos se complican.

La regla, sin matices: pregunta en el pueblo el mismo día y hazle caso a la respuesta. Si te dicen que hoy no, hoy no. No es prudencia excesiva: es agua de montaña.

Qué hacer en su lugar:

  • La kasba y su jardín, que es el sitio techado del pueblo.
  • Los talleres de tejido: aquí se trabaja la lana del Rif y con lluvia están abiertos y tranquilos.
  • Comer largo en una azotea acristalada viendo el pueblo mojado, que es cuando el azul se pone más intenso.
  • La foto que nadie tiene: Chefchaouen con niebla baja entre las casas. Si sale, es mejor que la de sol.

Si el plan era el mirador, se puede subir igual salvo que llueva fuerte: es sendero de tierra, embarra pero no tiene peligro. Con calzado de suela.

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Esto resuelve las dudas. No te monta el viaje.

Los días tipo del norte de Marruecos -qué se hace cada día, en qué orden, con qué margen y qué conviene tener resuelto antes- son la parte que preparamos contigo. Te decimos qué reservar y en qué orden; reservas tú.