Los 10 destinos abiertos

el norte de Marruecos · 6 apartados

Cómo moverte por el norte de Marruecos

Cómo se mueve la ciudad de verdad: qué abono compensa, cuál no, cómo se paga y qué distancias se hacen andando.

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Alquilar coche: cuándo compensa de verdad en el norte

Compensa si vais tres o más, si queréis parar en la costa y en pueblos pequeños, o si el itinerario cambia sobre la marcha. De las carreteras, el MAEC dice que la red de autovías es buena y toda de peaje, y pide circular con precaución por la conducción imprudente y por los peatones y animales que cruzan. Eso vale para las autovías; el tramo a Chefchaouen es carretera de montaña, y lo contamos en «La carretera de montaña a Chefchaouen».

No compensa si vuestro plan es Tánger y Asilah: ese trayecto lo hace el tren mejor, más barato y sin buscar aparcamiento en la puerta de la medina. Y no compensa nada dentro de las ciudades: en las medinas no se puede entrar en coche, aparcar es un problema y acabas pagando por tener el coche parado.

Lo que conviene saber antes de reservar:

  • Se conduce por la derecha y las señales están en árabe y francés.
  • Si tienes un accidente, no muevas el coche hasta que llegue la Gendarmería Real: lo dice el MAEC. Lleva a mano el permiso, el contrato de alquiler y el pasaporte.
  • De noche, no. El MAEC pide evitar la circulación nocturna, y avisa de que peatones y animales cruzan a menudo incluso las autovías.
  • Nuestro consejo: seguro a todo riesgo con franquicia baja, que ahorra discusiones a la entrega. Fotografía el coche entero antes de salir del parking.

Aparcamiento: en las ciudades hay «gardiens» que vigilan la calle y cobran unos dírhams. Es la norma y merece la pena pagarlo.

El autocar: la única forma de llegar a Chefchaouen, y vende tardísimo

Para Tetuán y para Chefchaouen no hay tren: se va en autocar. La compañía principal es CTM, que tiene web propia, asiento numerado y estaciones fijas.

Y aquí está el aviso que casi nadie da, y que puede romperte el viaje:

CTM solo pone los billetes a la venta unos 14 días antes de la salida, y no lo dice en ninguna parte. Su buscador responde «Auncun résultat» -con la errata incluida- a rutas que existen y funcionan perfectamente. No significa que no haya autocar: significa que todavía no está a la venta.

Mucha gente ve eso dos meses antes de viajar, da por hecho que no hay conexión y se replantea la ruta entera. No hace falta.

Cómo se usa esto a tu favor:

  • Planifica la ruta sin comprar y vuelve a mirar cuando falten dos semanas.
  • El horizonte no es uniforme. En una misma consulta puede estar a la venta un trayecto de dentro de tres semanas y no estarlo otro de dentro de dos. Reintenta cada pocos días en vez de dar nada por cerrado.
  • Compra en cuanto se abra el trayecto crítico: el que enlaza con tu vuelo o tu ferry. Los autocares de montaña tienen pocas plazas y se llenan.
  • Ojo con el último día. De Chefchaouen a Tánger hay dos o tres horas de carretera de montaña y no hay salidas a todas horas. Mira el horario del autocar antes de reservar la última noche.

Si te quedas sin plaza, la alternativa es un taxi compartido de largo recorrido, bastante más caro y sin horario fijo. Existe, pero no es plan A.

El ferry desde España: hay dos Tánger y no son el mismo sitio

Se puede llegar al norte por mar, y para mucha gente sale mejor que en avión. Pero hay una trampa en el nombre del puerto que cuesta dinero y tiempo:

  • Tarifa → Tánger Ville. El puerto está pegado a la ciudad: sales del barco y estás andando de la medina. Travesía corta.
  • Algeciras → Tánger Med. Es un puerto industrial a unos 45 km de Tánger. Hay que sumar autobús o taxi hasta la ciudad. Travesía algo más larga.

Los dos billetes dicen «Tánger». No son el mismo viaje. Mira cuál has comprado.

Lo que hay que saber:

  • El control de pasaportes marroquí suele hacerse a bordo, durante la travesía. Búscalo en cuanto embarques: si te distraes, te toca cola en el puerto.
  • Los horarios cambian por temporada y en verano hay muchas más salidas. Fuera de temporada, mira el horario del día concreto.
  • La Operación Paso del Estrecho, en julio y agosto, llena los puertos de familias que cruzan a Marruecos. Si viajas esas semanas, cuenta con esperas y reserva.
  • Si vas con coche, la documentación del vehículo se declara en aduana. Sin coche, el trámite es solo el pasaporte.

Con niños, el ferry gana al avión: no hay control de líquidos, se puede andar por el barco y el viaje se hace corto.

El petit taxi dentro de la ciudad: taxímetro o nada

Cada ciudad tiene sus taxis pequeños de un color propio, y solo circulan dentro del término municipal. Son baratos y están por todas partes.

La regla de oro: taxímetro puesto. Si al subir no lo baja, pídelo; si se niega, bájate y coge otro. Con taxímetro no hay discusión posible al llegar, y sin él la tarifa es la que el conductor decida cuando ya has llegado.

Lo que hay que saber y descoloca a mucha gente:

  • Se comparten. Es normal que el taxi pare a recoger a otra persona que va en tu dirección, y cada uno paga lo suyo. No es que te estén secuestrando el trayecto.
  • Por la noche hay recargo, y es legal. Suele estar indicado.
  • Del aeropuerto y del puerto no funcionan igual: ahí las tarifas son de otro tipo y conviene acordar el precio antes de subir o pedir traslado al alojamiento.

Redondear la propina al alza es la costumbre, y con eso basta: no hace falta más.

Un apunte para quien viaja sola: sentarse detrás es perfectamente normal y nadie se lo toma a mal.

El tren: lo más previsible del país, pero no llega a todas partes

La red ferroviaria marroquí es puntual, cómoda y barata, y en esta esquina del país conecta Tánger y Asilah. Si tu ruta se puede hacer en tren, hazla en tren: es el único transporte del país que se comporta como esperas.

Lo que hay que saber:

  • Asilah-Tánger son poco más de media hora, con varias salidas directas a lo largo del día y una tarifa de pocos dírhams. Es de lo mejor que se puede hacer aquí.
  • Se compra en la web oficial o en taquilla, y el horizonte de venta es mucho más amplio que el del autocar, así que se puede planificar con semanas de antelación.
  • Hay primera y segunda clase. La diferencia de precio es pequeña y en verano la primera lleva aire acondicionado que funciona.

Lo que el tren NO hace: no llega a Chefchaouen ni a Tetuán. Para esas dos, o autocar o taxi. Es el dato que más planes rompe, porque mucha gente da por hecho que si hay tren a Tánger habrá tren a Chauen.

Y una costumbre útil: en los trenes de largo recorrido los asientos van numerados y la gente respeta el número. En los cercanías, no.

Los grands taxis: seis plazas, y se paga por plaza

Son los coches blancos o beige que hacen trayectos entre ciudades y pueblos. Funcionan sin horario: salen cuando se llenan, y se llenan con seis pasajeros.

Cómo funciona de verdad:

  • Se paga por plaza, no por coche. La tarifa del trayecto es conocida y fija entre los locales: pregunta el precio por plaza antes de subir.
  • Si no quieres esperar a que se llene o quieres ir cómodo, puedes pagar las plazas que faltan y sale el coche. Se llama «course entière» y es una opción perfectamente normal.
  • Van llenos de verdad: cuatro atrás y dos en el asiento del copiloto. Si eso te resulta insufrible, paga plazas de más.

Cuándo compensa: para trayectos cortos entre ciudades vecinas, para llegar a sitios donde no va el autocar (el valle de las cascadas desde Chefchaouen, por ejemplo) y cuando el autocar del día está lleno.

El aviso de seguridad, sin dramatismo: la conducción en carretera marroquí es más rápida y más creativa de lo que estás acostumbrado, y el Ministerio de Asuntos Exteriores señala la seguridad vial como uno de los riesgos reales del país. Si el conductor te incomoda, pídele que baje el ritmo - se hace y funciona.

Con niños pequeños no es la mejor opción: no suele haber sillas ni cinturones utilizables atrás.

Lo que no está en esta página

Esto resuelve las dudas. No te monta el viaje.

Los días tipo del norte de Marruecos -qué se hace cada día, en qué orden, con qué margen y qué conviene tener resuelto antes- son la parte que preparamos contigo. Te decimos qué reservar y en qué orden; reservas tú.