Alrededor de los monumentos: la peor zona para comer, y qué hacer
Este bloque es un aviso, no una recomendación. Las calles inmediatamente alrededor de la Fontana de Trevi, el Panteón, Piazza Navona, la plaza de España y el Coliseo son, con diferencia, donde peor y más caro se come de Roma.
No es mala suerte: es un flujo enorme de gente que pasa una vez y no va a volver a quejarse. La pasta sale precocinada, el precio es el doble y el trato es el que corresponde a un cliente que no vuelve.
Las señales de alarma, y basta con una:
- Carta con fotos de los platos.
- Carta en seis idiomas con banderitas.
- Camarero en la puerta invitándote a entrar. En Roma, un buen restaurante no necesita salir a buscarte.
- «Menú turístico» con precio cerrado expuesto en la acera.
- Todo lo típico junto: carbonara, lasaña, pizza y ensalada César en la misma carta.
Los timos concretos de esta zona: el café sentado en terraza con vista puede costar cinco veces lo que en la barra de dos calles más allá -es legal, tiene que estar en la carta, pero se aprovecha de que nadie la mira-; y la cuenta con conceptos que no pediste. Pide siempre la carta con precios antes de sentarte y pide el recibo al pagar.
Las tres salidas, por orden de calidad:
1. Andar tres calles. Es literal. A doscientos metros de casi cualquier monumento hay barrio normal. Desde el Panteón, hacia el este; desde el Coliseo, subiendo a Monti; desde la plaza de España, hacia el norte. El precio baja a la mitad.
2. Comer de pie, que aquí es normal y bueno. Pizza al corte por peso, o un bocadillo en una tienda de embutidos, y te lo comes en una plaza. 4-8 € estimado y comes mejor que en la terraza de al lado.
3. El café, en la barra. En Italia se toma de pie: pides, te lo bebes en dos tragos y te vas. Cuesta poco más de un euro y es el mismo café que sentado te cobran cinco veces más.
Si aun así quieres sentarte con vistas, hazlo sabiendo lo que pagas y elige el mediodía: hay sitios con menú de comida que a la noche cobran el doble por lo mismo.