Primavera: la mejor época, con un paraguas en la mochila
De marzo a mayo Lisboa está en su mejor momento. Las máximas suben de unos 18 grados en marzo a casi 23 en mayo, y las mínimas van de 10 a 14: se camina cómodo todo el día y se cena fuera a partir de abril. Sigue lloviendo -marzo y abril dejan unos 65 mm cada uno, pero repartidos en siete u ocho días de treinta-, así que lo normal son chubascos que van y vienen en la misma tarde, no días enteros de agua.
Qué implica para el plan: es la temporada en la que todo funciona. Los miradores y las cuestas se hacen sin sufrir, Sintra está verde y con su niebla fotogénica de primera hora, y las terrazas ya son plan. El mar, en cambio, sigue muy frío: la playa es para pasear, no para bañarse salvo con neopreno.
Qué llevar: capas. Camiseta de manga larga, jersey fino y chubasquero con capucha -el paraguas es poco útil con el viento del Atlántico-, más calzado cerrado con suela de goma. Y algo de abrigo para las noches, que refrescan más de lo que sugiere el día.
La letra pequeña: la Semana Santa y los puentes de mayo llenan la ciudad y disparan los precios del alojamiento; si tus fechas son flexibles, la segunda quincena de mayo o la primera de marzo tienen el mismo tiempo y la mitad de gente. En Sintra, cuenta siempre con varios grados menos que en la ciudad.
Honestamente: si puedes elegir cuándo viajar, esta es la respuesta. Estas son medias históricas, no lo que va a pasar en tus fechas concretas.
Comprobado con fuente oficial. IPMA - Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (6 de agosto de 2026)