Hace un calor imposible: cómo se reorganiza el día en julio y agosto
El verano de Estambul no es el más caluroso del Mediterráneo, pero es húmedo, hay cuestas y hay poca sombra, y a mediodía en agosto la ciudad se hace muy dura. La solución no es aguantar: es cambiar el horario del día.
El día reorganizado:
- De 7 a 11, lo que exija andar o hacer cola: monumentos, bazares al abrir, barrios de cuesta. A esa hora, además, está casi vacío.
- De 11 a 17, bajo techo o sobre el agua. Aquí es donde está el truco.
- De 17 a la noche, otra vez la calle: paseos de orilla, miradores, cena tarde.
Los refugios de mediodía, por orden:
- La cisterna subterránea. Está fresca doce meses al año. En agosto es donde hay que estar.
- Un barco de línea. Este es el mejor de todos: en el agua corre aire, se va sentado, se ve la ciudad y cuesta un billete de transporte. Una hora de barco a las tres de la tarde de agosto es el mejor dinero del viaje.
- Los museos y los bazares cubiertos.
- Una piscina de agua de mar o una playa del extremo de la ciudad, si tienes medio día.
Lo que hay que llevar encima:
- Agua embotellada, y comprar más en cuanto se acabe: el Ministerio de Asuntos Exteriores recomienda en Turquía «utilizar exclusivamente agua mineral embotellada para beber».
- Sombrero y gafas de sol, como recomienda la OMS frente a la radiación ultravioleta. En los patios de los palacios y en las murallas no hay ni una sombra.
- Y ropa de manga que cubra, que además resuelve el código de vestimenta de las mezquitas: la OMS dice que la mejor forma de protegerse del sol es «mantenerse en la sombra y llevar ropa».
Con niños y con mayores, esto no es opcional: el CDC estadounidense cuenta la edad muy temprana y la avanzada entre los factores de riesgo de las enfermedades por calor. Siesta larga en el alojamiento, una sola cosa exigente al día y por la mañana.
Y una advertencia honesta: si te agobia el calor húmedo, julio y agosto no son tu mes en Estambul. Mayo, junio, septiembre y octubre son claramente mejores para lo mismo.