Comida de trabajo: dónde llevar a alguien en Estambul, según lo que quieras que pase
En Turquía la comida no es el descanso de la reunión: muchas veces es la reunión. Así que dónde se elige comer dice algo, y conviene elegirlo a propósito.
Según lo que busques:
- Primera reunión, conocerse: una casa de comidas buena a mediodía, cerca de sus oficinas. Informal, rápido de servir, sin alcohol de por medio y sin que nadie tenga que decidir nada sobre la carta. Es la opción segura y nunca queda mal.
- Cerrar algo o agradecer: un restaurante de pescado junto al Bósforo, con mesa reservada y vistas. Es la comida de respeto de esta ciudad. Se alarga, y esa es la idea.
- Relación que ya está hecha: una taberna de mezze por la noche, con mesa larga. Es el escalón de confianza, no el de la primera vez.
- Desayuno de trabajo: existe y funciona muy bien aquí, sobre todo el desayuno largo de fin de semana para una relación personal ya establecida.
- Comer con el equipo, rápido: las casas de comidas de bandeja de los distritos de oficinas.
Las reglas de la mesa que conviene no romper:
- El anfitrión invita, y va en serio. Insistir en pagar cuando te han invitado no queda bien. Corresponde la próxima vez.
- No abras tú el alcohol. Muchos profesionales beben y muchos no, y la línea no se ve. Espera a que lo proponga el anfitrión.
- Cerdo, fuera. No se pide y no se comenta.
- Se pide para compartir y se empieza hablando de otra cosa. Esa media hora es la parte útil.
- El asunto entra al final, con el té.
Lo logístico, que en esta ciudad decide más que la carta:
- Elige cerca de donde estéis. Cruzar de orilla para comer se come la tarde.
- Reserva, sobre todo a mediodía en los distritos de oficinas.
- Y si es Ramadán, mira el bloque de calendario antes de proponer una comida a mediodía.
Y el gesto que más sube el trato: aprende a decir gracias y buen provecho en turco. Se nota.